https://doi.org/10.35381/s.v.v10i20.5169

 

Hipertensión arterial y factores asociados en adultos atendidos en el centro de salud Camarón, Ecuador

 

High Blood Pressure and Associated Factors in Adults Treated at the Camarón Health Center, Ecuador

 

 

 

 

Nadia Jesús López-Álvarez

nadia.lopez02@cu.ucsg.edu.ec

Universidad Católica Santiago de Guayaquil, Guayaquil, Guayas

Ecuador

https://orcid.org./0009-0009-1198-5996

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recepción: 07 de abril 2025

Revisado: 16 de abril 2025

Aprobación: 15 de mayo 2025

Publicado: 01 de julio 2026

 

 


RESUMEN

Objetivo: Fue analizar la hipertensión arterial y factores asociados en adultos atendidos en el centro de salud Camarón, Ecuador.  Método: Se realizó con un enfoque cuantitativo. El alcance metodológico, fue analítico, de correlación y comparativo. La población estuvo constituida por 1347 pacientes adultos de 20 a 64 años de edad de ambos sexos. La muestra se calculó mediante la fórmula para poblaciones finitas, obteniendo la muestra de 299 participantes. Resultados: El 42,1% de los 299 sujetos que participaron del estudio presentaba diagnóstico previo de hipertensión arterial, estando el resto de los sujetos en el límite de la HTA. Conclusión: Una alta proporción de hábitos y de condiciones de riesgo cardiovascular fue reconocida en la población participante, dado que casi la mitad de la muestra presentó bajo nivel de actividad física y consumo frecuente de alimentos ricos en sal o sodio.

 

Descriptores: Hipertensión; factores de riesgo; salud cardiovascular (Fuente: DeCS).

 

 

 

ABSTRACT

Objective: Of the study was to analyze hypertension and associated factors in adults treated at the Camarón Health Center in Ecuador. Method: The study was conducted using a quantitative approach. The methodological scope was analytical, correlational, and comparative. The population consisted of 1,347 adult patients aged 20 to 64 years of both sexes. The sample size was calculated using the formula for finite populations, resulting in a sample of 299 participants. Results: 42.1% of the 299 participants in the study had a previous diagnosis of high blood pressure, while the remaining participants were at the threshold for high blood pressure. Conclusion: A high proportion of habits and risk factors for cardiovascular disease was identified among the study participants, as nearly half of the sample reported low levels of physical activity and frequent consumption of foods high in salt or sodium.

 

Descriptors: Hypertension; risk factors; cardiovascular health (Source: DeCS).

 

 

 


INTRODUCCIÓN

Hoy en día, la hipertensión arterial (HTA) es uno de los problemas de salud pública más relevantes a escala mundial, dado su elevado nivel de prevalencia, su repercusión sobre la morbimortalidad y su estrecha relación con enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y renales. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 1,28 mil millones de adultos que tienen entre 30 y 79 años padecen hipertensión arterial, siendo alarmante que casi el 46% desconozcan su estado clínico y que menos de la mitad de ellas lleve un buen control de las cifras tensionales gracias a un tratamiento farmacológico o a modificaciones en los hábitos de vida 1.

Además, la hipertensión en las personas jóvenes propicia que la hipertrofia ventricular izquierda, la disfunción renal y los cambios ateroescleróticos se desarrollen antes de tiempo, lo que perjudica la salud cardiovascular y la calidad de vida cuando se llega a periodos importantes de la adultez 2.

Desde un enfoque clínico, la hipertensión arterial se caracteriza a la elevación continuada de la presión arterial, en que el nivel sistólico es igual o más alto que 140 mm Hg. y/o la presión diastólica es igual o mayor a 90 mm Hg., o en el historial de un diagnóstico previo en tratamiento antihipertensivo 3. Esta patología tiene un curso progresivo y frecuentemente asintomático, hecho por el cual se le conoce también con el nombre de "el asesino silencioso". La ausencia de signos clínicos tempranos hace que muchas personas tarden en tener diagnóstico muchos años contribuyendo a que aumente el riesgo de daño orgánico irreversible.

Las complicaciones que ocurren más comúnmente y están relacionadas incluyen el infarto agudo de miocardio, la insuficiencia cardíaca, el accidente cerebrovascular, la insuficiencia renal crónica y la retinopatía hipertensiva. Todas ellas son causas habituales de muerte y discapacidad en los adultos 4. En consecuencia, la identificación temprana y el tratamiento adecuado de la presión arterial son fundamentales en los programas de salud pública y atención primaria.

Se ha demostrado en diversas investigaciones que la hipertensión arterial es multifactorial, interviniendo componentes biológicos, genéticos, ambientales y conductuales. Entre los factores asociados con mayor frecuencia destacan el sobrepeso, la obesidad, utilización excesiva de sal, la inercia física, fumar y el consumo pernicioso de bebidas alcohólicas y el estrés psicosocial crónico 5. Igualmente, se ha puesto de manifiesto que los cambios en los estilos de vida provocados por la urbanización, el aumento del consumo de comidas ultraprocesados y la reducción de la actividad física han jugado un rol fundamental en el incremento de enfermedades crónicas no transmisibles en las décadas recientes.

Dentro de los factores modificables vinculados con la hipertensión arterial, el exceso de peso y el incremento del índice de masa corporal constituyen factores que han sido estudiados por la relación que presentan con los trastornos metabólicos y cardiovasculares. La acumulación desmedida de tejido adiposo propicia la resistencia a insulina, la estimulación del sistema renina-angiotensina-aldosterona y la intensificación de la actividad simpática, lo que favorece una elevación mantenida de la presión arterial 6, al igual que el sedentarismo, determinante de riesgo importante por cuanto la disminución de la actividad física favorece la menor capacidad cardiovascular, la que además promueve el aumento de peso y altera el metabolismo glucídico y adiposo. Estudios internacionales muestran que las personas inactivas tienen mayor probabilidad de desarrollar hipertensión arterial que los que hacen actividad física, de allí la importancia de predicar hábitos saludables desde edades tempranas 7.

Una alta ingesta de sodio es otro determinante estrechamente relacionado con la hipertensión arterial y su progresión. Las dietas con un alto contenido en sal producen retención hídrica, aumento del volumen intravascular y alteraciones endoteliales que provocan elevaciones progresivas de la presión arterial sistólica 8. De la misma forma, el consumo frecuente de alimentos procesados con alto contenido en grasas saturadas y azúcares refinados favorecen la obesidad, la inflamación y la disfunción metabólica que van acompañadas de un aumento del riesgo cardiovascular.

El consumo de tabaco y el consumo de bebidas alcohólicas también representan aspectos importantes asociados a hipertensión arterial y daño cardiovascular. La nicotina lleva a la vasoconstricción, al aumento de la frecuencia cardiaca y a las alteraciones del endotelio predisponiendo así al desarrollo de hipertensión sostenida 9. Por otro lado, el abuso de bebidas alcohólicas se relaciona con alteraciones metabólicas, activación del sistema nervioso simpático y aumento de la presión arterial. Si bien algunos estudios han indicado efectos cardioprotectores asociados al consumo moderado de ciertas bebidas alcohólicas, la evidencia científica actual afirma que el consumo frecuente y excesivo aumenta considerablemente el riesgo cardiovascular y las complicaciones derivadas de la hipertensión arterial 10. Estas conductas insalubres siguen siendo importantes retos para las políticas de promoción y prevención en salud, particularmente en comunidades con escaso acceso a programas educativos y de prevención.

Aparte de los factores modificables hay factores no modificables que contribuyen notablemente a la aparición de la hipertensión arterial: entre ellos la edad, el sexo y la historia familiar. La HTA presenta una prevalencia creciente de acuerdo con el proceso de envejecimiento por la pérdida de la elasticidad del lecho vascular y el deterioro del funcionamiento del sistema cardiovascular 11.

Del mismo modo, la predisposición genética, ya que las personas con antecedentes familiares de hipertensión tienen más probabilidad de padecer cifras elevadas de tensión a edades más tempranas. Wang y col. mencionan que los antecedentes familiares en primer grado son uno de los factores de predicción más relevantes en la aparición de HTA, y especialmente cuando se combina con hábitos de vida poco saludables 12, algo que pone de manifiesto la necesidad de acompañar a la detección precoz de personas con susceptibilidad biológica en su modificación mediante medidas preventivas desde la atención primaria. Conforme se envejece, el riesgo de sufrir la enfermedad crece progresivamente debido al envejecimiento de los vasos sanguíneos y a la rigidez creciente de las arterias 13. El sobrepeso y la obesidad son condiciones que están íntimamente relacionadas con el desarrollo de la enfermedad, ya que aumentan directamente la carga del sistema vascular 14. En tal sentido, el aumento constante de la presión arterial produce daño en las paredes de los vasos sanguíneos, lo que propicia el surgimiento de aterosclerosis (acumulación y endurecimiento de grasa en las arterias) 15.

Por esta razón, la escasez de investigación contextualizada y situacional no permite la creación de estrategias de prevención concretas y específicas, al tiempo que ahoga al equipo de profesionales en la creación de programas a la medida de las necesidades reales de la población.

Se plantea como objetivo general de la investigación analizar la hipertensión arterial y factores asociados en adultos atendidos en el centro de salud Camarón, Ecuador.

 

MÉTODO

La información recogida en la investigación se realiza con un enfoque cuantitativo porque permite recoger, medir y analizar los datos que estaban relacionados con los elementos vinculados a la hipertensión arterial en adultos que reciben atención en el Centro de Salud Tipo A Camarón; puesto que también permite conseguir información objetiva, medible y que puede ser analizada estadísticamente; permitiendo establecer frecuencias, realizar comparaciones y asociaciones a partir de la hipertensión arterial con las variables sociodemográficas, antecedentes clínicos y estilos de vida. Lo que permite establecer el análisis del objeto de estudio, con el propósito de describir el tema abordado 16.

En lo que se refiere al alcance metodológico, la investigación es un estudio analítico, de correlación y comparativo. La población está constituida por 1347 pacientes adultos de 20 a 64 años de edad de ambos sexos que asisten al Centro de Salud Tipo A Camarón en el primer trimestre del año 2026 y que cumplan con los criterios de inclusión establecidos, dentro de los cuales se encuentran los pacientes con diagnóstico previo de hipertensión arterial e hipertensión arterial sin diagnóstico previo. La muestra se calcula mediante la fórmula para poblaciones finitas, obteniendo la muestra de 299 participantes.

 

RESULTADOS

 

Figura 1. Distribución de HTA.

Elaboración: El autor.

 

En la figura 1, se observa que, el 57,9% (173) no presentó HTA mientras que, el 42,1% (126) corresponde a los pacientes que presentaron HTA.

 

Tabla 1.

Estadística descriptiva.

 

Variable

Categoría

Frecuencia

Porcentaje

Presencia de hipertensión arterial

No

173

57,9

126

42,1

Grupo

Grupo 2: sin diagnóstico previo de HTA

173

57,9

Grupo 1: con diagnóstico previo de HTA

126

42,1

Sexo

Femenino

153

51,2

Masculino

146

48,8

Escolaridad

Secundaria

152

50,8

Superior

64

21,4

Primaria

63

21,1

Ninguna

20

6,7

Consumo actual de tabaco

No

225

75,3

74

24,7

Consumo de alcohol últimos 12 meses

No

197

65,9

102

34,1

Consumo frecuente de alimentos altos en sal/sodio

No

154

51,5

145

48,5

Nivel de actividad física

Bajo

137

45,8

Moderado

88

29,4

Alto

74

24,7

Actividad física baja

No

162

54,2

137

45,8

Antecedente de diabetes mellitus

No

234

78,3

65

21,7

Antecedente de colesterol elevado

No

230

76,9

69

23,1

Antecedente de enfermedad cardiovascular

No

264

88,3

35

11,7

Recibió consejería sobre estilos de vida saludable

No

186

62,2

113

37,8

 

Elaboración: El autor.

 

 

El 42,1% de los 299 sujetos que participaron del estudio presentaba diagnóstico previo de hipertensión arterial, estando el resto de los sujetos en el límite de la HTA, pero sin diagnóstico de dicha patología (57,9%). Observando las características sociodemográficas, pudimos ver una pequeña predominancia del sexo femenino (51,2%), siendo el nivel educativo más frecuente el de escolaridad secundaria (50,8%), seguida de educación superior (21,4%) y primaria (21,1%).

En cuanto a estilos de vida y factores conductuales, el 24,7% informaba de consumo actual de tabaco, mientras que el 34,1% informaba de consumo de alcohol en los últimos 12 meses. El 48,5% declaró tener consumo frecuente de alimentos poco saludables pero ricos en sal o sodio, y el 45,8% indicaba bajo nivel de actividad física, lo que da muestra de una presencia importante de factores de riesgo cardiovasculares en la población atendida.

Con respecto a la consulta de antecedentes clínicos, el 21,7% de los sujetos informaba de un antecedente de diabetes mellitus, el 23,1% de antecedente de colesterol elevado, y el 11,7% informaba de antecedentes de enfermedad cardiovascular. Además, el 37,8% de los sujetos informaban haber recibido alguna intervención perteneciente a estilos de vida saludables, lo que indica una baja cobertura de intervenciones preventivas relacionadas a la promoción de la salud cardiovascular en la población atendida.

 

Tabla 2.

Análisis bivariado variables categóricas.

 

Variable

Categoría

HTA Sí n (%)

HTA No n (%)

p valor

IC95% OR

Sexo

Femenino

69 (54.8%)

84 (48.6%)

0,3456

0.81-2.03

Masculino

57 (45.2%)

89 (51.4%)

0,3456

0.49-1.24

Escolaridad

Ninguna

13 (10.3%)

7 (4.0%)

0,0013

1.06-7.05

Primaria

34 (27.0%)

29 (16.8%)

0,0013

1.05-3.21

Secundaria

63 (50.0%)

89 (51.4%)

0,0013

0.60-1.49

Superior

16 (12.7%)

48 (27.7%)

0,0013

0.20-0.70

Consumo actual de tabaco

No

81 (64.3%)

144 (83.2%)

0,0003

0.21-0.62

45 (35.7%)

29 (16.8%)

0,0003

1.61-4.74

Consumo de alcohol últimos 12 meses

No

73 (57.9%)

124 (71.7%)

0,0187

0.34-0.88

53 (42.1%)

49 (28.3%)

0,0187

1.13-2.98

Consumo frecuente de alimentos altos en sal/sodio

No

48 (38.1%)

106 (61.3%)

0,0001

0.24-0.62

78 (61.9%)

67 (38.7%)

0,0001

1.60-4.12

Nivel de actividad física

Alto

19 (15.1%)

55 (31.8%)

0

0.21-0.68

Bajo

89 (70.6%)

48 (27.7%)

0

3.77-10.41

Moderado

18 (14.3%)

70 (40.5%)

0

0.14-0.44

Actividad física baja

No

37 (29.4%)

125 (72.3%)

0

0.10-0.27

89 (70.6%)

48 (27.7%)

0

3.77-10.41

Antecedente de diabetes mellitus

No

79 (62.7%)

155 (89.6%)

0

0.11-0.36

47 (37.3%)

18 (10.4%)

0

2.79-9.40

Antecedente de colesterol elevado

No

83 (65.9%)

147 (85.0%)

0,0002

0.20-0.60

43 (34.1%)

26 (15.0%)

0,0002

1.68-5.11

Antecedente de enfermedad cardiovascular

No

97 (77.0%)

167 (96.5%)

0

0.05-0.30

29 (23.0%)

6 (3.5%)

0

3.34-20.76

Recibió consejería sobre estilos de vida saludable

No

57 (45.2%)

129 (74.6%)

0

0.17-0.46

69 (54.8%)

44 (25.4%)

0

2.17-5.79

 

Elaboración: El autor.

 

El análisis bivariado puso de manifiesto las asociaciones estadísticamente relevantes entre la existencia de hipertensión arterial, como variable dependiente, y las diversas variables sociodemográficas, clínicas y relacionadas con estilos de vida. En el caso del sexo, no se evidenciaron diferencias estadísticamente significativas entre hombres y mujeres (p = 0,3456), lo que significa que en la población tuvimos la prole que este caso no presentó asociación estadística con la hipertensión arterial.

En relación al nivel de escolaridad, sí se observó diferencias estadísticamente significativas (p = 0,0013) debido a que los participantes con menos nivel educativo presentaron mayor frecuencia de hipertensión arterial, especialmente en el grupo de personas sin escolaridad o con educación primaria. En el sentido contrario, el grupo de participantes con educación superior mostró una menor proporción de hipertensión arterial, lo que podría sugerir un efecto protector de la hipertensión arterial por el mejor nivel educativo y por los estilos de vida asociados a mejores niveles educativos.

En cuanto a los hábitos de la conducta, el consumo actual de tabaco mostró una asociación importante con la hipertensión arterial (p = 0,0003), observándose una frecuencia alta de tabaquismo en el grupo hipertenso. También el consumo de alcohol en los últimos 12 meses mostró una asociación significativa (p = 0,0187), observándose así una mayor proporción de consumo en los pacientes con hipertensión arterial.

El consumo frecuente de alimentos altos en sal o sodio mostró una asociación altamente significativa con la hipertensión arterial (p = 0,0001), siendo más frecuente en los pacientes hipertensos. También, el escaso nivel de actividad física se asoció significativamente con la presencia de hipertensión arterial (p < 0,001), observándose que los participantes hipertensos presentaban una mayor proporción de sedentarismo que los no hipertensos.

Los antecedentes clínicos también evidenciaron asociaciones relevantes. Los antecedentes de diabetes mellitus (p < 0,001), colesterol elevado (p = 0,0002) y enfermedad cardiovascular (p < 0,001) fueron significativamente más frecuentes en el grupo con hipertensión arterial, lo que refleja el hecho de que estos pacientes presentaban coexistentes factores de riesgo cardiovascular. La variable que hace referencia a la consejería sobre estilos de vida saludable mostró asociación significativa (p < 0,001). Los pacientes hipertensos mencionaron más frecuentemente haber recibido consejería posiblemente por el hecho de que este grupo mantiene más contacto con los servicios de salud y programas de seguimiento cardiovascular.

Las variables cuantitativas, sometidas al análisis bivariado, evidenciaron diferencias estadísticamente significativas para los participantes que padecen HTA en relación a los que no la padecen. La variable edad sí mostró una media significativamente más alta en los pacientes hipertensos (51,57 ± 7,55 años) en relación a los no hipertensos (37,69 ± 9,98 años), lo que dio lugar a asociar el aumento de edad con la hipertensión arterial (p < 0,001). Las comprobaciones de normalidad informaron de una distribución no-normal para los dos grupos, por lo que se aplicaron pruebas no paramétricas para el análisis de comparaciones.

 

Tabla 3.

Análisis bivariado variables cuantitativas.

 

Variable

HTA Sí media ± DE

HTA No media ± DE

Normalidad p (Sí/No)

p valor

Edad

51.57 ± 7.55

37.69 ± 9.98

0.0120/0.0093

0

Días consumo de frutas/semana

2.89 ± 2.00

4.21 ± 2.24

0.0000/0.0000

0

Porciones de frutas/día

0.97 ± 1.11

1.91 ± 1.42

0.0000/0.0000

0

Días consumo de verduras/semana

2.75 ± 2.14

4.16 ± 2.30

0.0000/0.0000

0

Porciones de verduras/día

1.04 ± 1.27

2.19 ± 1.77

0.0000/0.0000

0

IMC

29.92 ± 4.27

24.78 ± 3.64

0.0434/0.4638

0

 

Elaboración: El autor.

 

Con relación a los hábitos alimentarios, los pacientes con HTA informaron de menor frecuencia semanal de consumo de frutas y verduras y, a su vez, menor número de porciones reportadas por día. El número medio de días de consumo semanal de frutas fue de 2,89 ± 2,00 en hipertensos y 4,21 ± 2,24 en no hipertensos (p < 0,001). Las porciones de frutas consumidas diariamente fueron menores a su vez en hipertensos (0,97 ± 1,11 frente a 1,91 ± 1,42; p < 0,001).

 

Se obtuvieron resultados similares para el consumo de verduras. Los participantes hipertensos afirmaron un menor número de días de consumo de verduras a la semana (2,75 ± 2,14) en relación al grupo sin hipertensión (4,16 ± 2,30), siendo estadísticamente significativa esta diferencia (p < 0,001). Asimismo, el número de porciones diariamente de verduras fue menor para el grupo hipertenso (1,04 ± 1,27 frente a 2,19 ± 1,77; p < 0,001), evidenciando algunos patrones poco saludables en la población estudiada.

Por otra parte, el IMC mostró diferencias estadísticamente significativas para los dos grupos. En el grupo de hipertensos, el IMC fue de 29,92 ± 4,27 kg/m², frente a un IMC de 24,78 ± 3,64 kg/m² para el grupo sin hipertensión (p < 0,001). Estos hallazgos indican la existencia de una línea significativa entre el exceso de peso y la hipertensión arterial en esta población.

 

DISCUSIÓN

Se ha hallado en el presente estudio una importante proporción de hipertensión arterial en la población adulta atendida en el Centro de Salud Tipo A Camarón, siendo además que el 42,1% de sujetos participantes han presentado diagnóstico previo de HTA, en una muestra que puede ser considerada representativa de la elevada carga de enfermedad cardiovascular que posee la población estudiada.

Con respecto a las variables sociodemográficas, el estudio presentó una ligera elocuencia del sexo femenino, pero el análisis bivariado mostró que el sexo no se asociaba de manera significativa con la hipertensión arterial (p = 0,3456). Estos hallazgos se presentan total o parcialmente en algunas investigaciones internacionales que reportan diferencias en la prevalencia según sexo y edad; sin embargo, esto podría explicarse porque en la población participantes el caso de la HTA parece estar más explicada a partir de los factores conductuales y metabólicos sin presentar diferencias biológicas.

 

Se observan coincidencias en las investigaciones de Perú y Colombia 15 17, en las cuales el bajo nivel educativo y las condiciones socioeconómicas se relacionaban con mayor prevalencia de hipertensión arterial y menor control en los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular. En contraposición, el nivel educativo sí se encontró que se asocia de una manera significativa con la hipertensión arterial (p = 0,0013) y se pudo observar que los participantes con menor escolaridad demostraban la mayor frecuencia de hipertensión arterial. Palabras claves: hipertensión arterial; insuficiencia; hipertensión.

En lo que respecta a los hábitos de la conducta, el consumo actual de tabaco y el consumo de alcohol mostraron haber tenido asociación significativa con la hipertensión arterial, por presentar la misma frecuencia en los participantes hipertensos con respecto al grupo sin HTA. Las personas con hipertensión presentaron mayor frecuencia de tabaquismo y consumo de alcohol que el grupo sin HTA. Estos hallazgos coinciden con los señalados por distintas investigaciones internacionales que indican que la nicotina produce vasoconstricción, mayor actividad simpática y alteraciones del endotelio vascular, promoviendo el desarrollo de hipertensión sostenida 11, así como lo relacionado al consumo nocivo de alcohol que se relaciona con alteraciones metabólicas, activación del sistema nervioso simpático y aumento progresivo de la presión arterial 12.

obstante, a pesar de la existencia de esta asesoría, se observan con frecuencia factores de riesgo modificables en la población investigada, lo que evidencia que las estrategias preventivas deben ser reforzadas desde el nivel de atención primaria. Hallamos resultados que concuerdan con lo indicado por la Organización Mundial de la Salud y otras organizaciones internacionales, en el sentido de que las acciones para cambiar los hábitos alimenticios, incrementar la actividad física y reducir el consumo de tabaco/alcohol son tácticas rentables para reducir la carga de enfermedades cardiovasculares 18.

CONCLUSIONES

Una alta proporción de hábitos y de condiciones de riesgo cardiovascular fue reconocida en la población participante, dado que casi la mitad de la muestra presentó bajo nivel de actividad física y consumo frecuente de alimentos ricos en sal o sodio, mientras que una porción importante de la población reportó consumo de tabaco y alcohol. Asimismo, los grupos de pacientes hipertensos presentaron menor consumo de frutas y verduras y presentaron valores significativamente más altos en el índice de masa corporal que los pacientes sin hipertensión arterial, confirmando los patrones de vida poco saludables que se relacionan con el desarrollo y progresión de HTA.

 

CONFLICTO DE INTERÉS

La autora declara que no tiene conflicto de interés en la publicación de este artículo.

 

FINANCIAMIENTO

Autofinanciado.

 

AGRADECIMIENTO

A todos los agentes sociales involucrados en el proceso investigativo.

 

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